Matrimonios por conveniencia…un negocio oscuro que está en auge

Es un acuerdo entre dos personas que en países con elevada inmigración está permanentemente al alza. Para muchos es un riesgo pero lo hacen, para otros se trata de un trámite más que realizar. Sin duda un matrimonio por conveniencia opera como un engaño a la sociedad pero contradictoriamente es una puerta abierta a la legalidad. España es uno de los países donde desde hace ya varios años se vienen celebrando matrimonios entre españoles y extranjeros, ojo que el hecho de que un español o española haya contraído matrimonio con un extranjero no quiere decir que tenga que ser por conveniencia.

Pero en muchos casos evidentemente que se utiliza el registro civil para decir “sí quiero” a fin de acceder rápido a la legalidad. Y es que el matrimonio por conveniencia para algunos extranjeros que tienen entre 5 y 10 mil euros pero problemas de papeles se ha convertido en una especie de salvavidas. No está tipificado como delito y lo que se solicita para que una pareja pueda contraer matrimonio no incluye la posible duda de que pueda estar teniendo lugar un matrimonio por conveniencia. No es algo que se persiga por la vía legal.

En vista de que casándose por este motivo nadie irá a la cárcel a menos que se esté falseando documentación, muchas personas en paro están encontrando una válvula de escape a la crisis mediante esta práctica. La red está inundada de gente que abiertamente se ofrece a contraer matrimonio por conveniencia. La otra parte accede porque no han sido capaces de encontrar otra vía para la legalidad o por el deseo desesperado por tener los papeles en regla rápido. Cuando las dos partes están de acuerdo en un matrimonio por conveniencia se ve como un trabajo dada la tramitación y el papeleo que supone. Así pues se ha convertido en todo un negocio donde el que tiene dinero pagará lo que haga falta.

En la mayoría de los casos, las personas deberán convivir y declarar el tiempo que se ha tenido para esa convivencia no más. Vamos de lo que se trata es de fingir que lo que están en juego es un matrimonio normal, con testigos y que se celebra por amor supuestamente. Sin embargo en países como Estados Unidos esta práctica es algo que se persigue. Y es que muchos inmigrantes lo ven como una solución a problemas de ilegalidad, no obstante la policía de ese país toma constantemente cartas en el asunto. Es decir que cuando hay un matrimonio entre un norteamericano y un extranjero no lo pone tan fácil.

Se llevan a cabo investigaciones que tienen como finalidad saber si el matrimonio se ha hecho con un fin sentimental o por conveniencia. Y para ello se solicitan una serie de requisitos de las dos personas involucradas, documentación de los hijos si los hubiera, hipotecas, ingresos, registros de convivencia, fotografías donde evidentemente se vea que están juntos y hasta comunicación digital como puede ser correos electrónicos o WhatsApp